lunes, 27 de junio de 2011

Sin realidad

Sí. Se puede.
Se puede salir del mundo, escapar de la realidad.
Sentirse libre, y eso que no soy yo la que conduce.
Aun es temprano. Mi móvil vibra. Escucho la misma voz que hace dos horas escasas.
Estoy pendiente, lista para salir. La escucho avanzar desde la esquina de la calle.
Vamos a preparar la miel, y luego en busca del resto.
Se está bien, ya que el calor todavía no ha apretado fuerte.
Sshhhh..Atenta. Se escucha el zumbido. Aparece la colmena por la izquierda.
Un par de saludos.
Arranca. Un poco de impulso para levantar la pierna derecha y ¡Arriba!
Primera parada.
Ya reconozco alguna que otra avispilla, solo de vista,claro.
Se reanuda la marcha tras un café y colocándote chaqueta, guantes y casco:
Arranca. Un poco de impulso para levantar la pierna derecha y ¡Arriba!.
Nos vamos..escapando del sol, luchando por dejarlo atrás. Incluso me da la sensasión de que lo consigue, y justo, se lleva la mano izquierda a la cintura como satisfecho. Solo lo disfruta por unos segundos,pues delante le indican que pase.
Acelera. Sale por la izquierda. Un poco de recorrido en el carril contrario.Vuelve a la derecha. Frena. Me sujeto y tiro hacia atrás para no chocar. Acelera.
Carreterilla mala...pero hace que se vean todas alineadas desde lejos, se juntó un buen grupillo.
Llegamos al azulado destino, refrescante este color.
Segunda parada.
Alguna que otra charla. No me siento una desconocida. Llega la hora de irse a refrescarse.
Arriba de nuevo, que queda una bajada chula; a la izquierda, a la derecha,a la izquierda..  y una subida aun mejor,con vistas estupendas.
Otra vez creo que escapo, se me olvida donde estoy y con quién, miro sin ver, veo sin mirar, ensimismada.
Sin darme cuenta, tengo esa sonrisilla del que algo malo pretende...
Buscamos la playita como siempre, huyendo del sol.
Como las avispas que buscan la colmena al atardecer.
Nos hacemos un poco de lío solucionado en un stop, y deciden seguir al que parece tener el camino más claro, no hay reina, se pasan el relevo.
Se vuelven a ver alineadas desde lejos, en fila.
Desierto. De pronto no hay nadie.
Después de la emoción por la derecha, izquierda, derecha,izquierda; nos integramos de nuevo en el grupo.
Mejor que mejor, otro ratillo de convivencia y, ahora para contrastar, frío.
Toca volver. 
Volver al calor, volver a casa, volver a la realidad y esta vez, persiguiendo el sol.
Tratar de alcanzarlo entre los girasoles.
Nos desviamos con un par más. El resto zumba hacia delante.
Para. Pierna derecha al suelo, la izquierda la sigue. Abajo.
Llegamos. ¿A la realidad dije?.
Pues ya no sé cual es la mía, pero me gusta más la de las curvas. La que escuchas zumbar, expectante.  
Y luego cuando no sienta los dedos debido al hielo, me quejaré de que me piquen las avispas...

Apaga las luces, por favor.
El mundo lo solearon tanto que se me cansaron los ojos.

viernes, 24 de junio de 2011

ironía

Ese mismo ser que causa el furor
trae la calma con solo escucharse su voz

domingo, 12 de junio de 2011

Las pesadillas siempre las recuerdas

Me pregunto porqué hasta desgastar la palabra..y acabar perdida en la agresividad del viento que ésta causó hasta formar un tornado en mi cerebro.
Entonces despierto.¿Cuándo me dormí?
Desorientada me siento una niña pequeña que quiere ir a dormir con mamá,
pero que no puede llorar para avisarla.


domingo, 5 de junio de 2011

Evidente fue

Volviste a evitarlo, cobarde.
Te estrellarás.
Porque yo quedé inconsciente de amortiguar los golpes:
-¿Dónde está el mundo? No lo encuentro.
Perdí el norte y me quedé dormida esperándote llegar...