viernes, 2 de abril de 2010

Quién juega con fuego, se quema.

Quién juega con fuego, se acaba quemando. La situación se me puede ir de las manos hasta caer en mi propia trampa. Pero son solo tres días; en los que puede que me arrepienta de lo que estoy haciendo o, quizás no.
En cualquier caso, necesito hablar con ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario