Siempre al filo de la navaja, al borde del precipicio,caminando por la cuerda floja.
Siempre a punto de caer y acabar arrastrandome por el suelo cubierto de barro,jadeante,sin apenas poder respirar,con esa despreocupada creencia de que me puedo levantar sin daño alguno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario