Empiezo a tener dudas de lo más firme, y a tener firme aquello que se tambaleaba.
Para acabar con ellas, no he de hacer más que volver a las andadas, guiarme por mí misma, fiarme solo de mi.
Al fin y al cabo, ya echaba de menos hacerme caso y "desobedecer" al resto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario