Te balanceas como si estuvieras montado en un columpio..no eres capaz de aferrarte a ninguno de los dos extremos porque en cuanto lo intentas te sientes inseguro pensando que no puedes luchar contra la gravedad que tira hacia el lado contrario, y te sueltas...
Pero como te dediques como un pequeño a columpiarte, simplemente a jugar, los extremos solo te ayudarán a ir más rápido, como cuando mami y papi te empujaban de uno a otro lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario