Vivo en un mundo que yo misma creé, aprovechando los mínimos caracteres de los personajes que había a mi paso desde aquel día en que me encontré como en una novela.
Y tengo ahora que dejar mi mundo para inventarme otro.
Sabiendo ya el final irremediable, alargo la historia esperando esa última palabra de la indecisión, esa que tal como llega, cambia de idea y se da la vuelta una y otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario