miércoles, 9 de febrero de 2011


Dicen que quién avisa no es traidor, y yo me avisé a mí misma, aunque más tarde me engañé para entrar a la boca del lobo, y me asomé a la puerta de esa oscura habitación y sí, vi allí a una muchacha de mediana estatura, pelo rizado y ojos grandes, para algunos guapa, no tanto para otros...sí, me encontré a mí misma, porque la boca del lobo no era más que un espejo que da el verdadero reflejo de las personas. Por eso me  pidieron que no  fuera, ¿tenían miedo de que encontrara algo malo? y por eso fui...no haciendo caso a algo que me dijeron muchas  veces...



No hay comentarios:

Publicar un comentario