Una tarde de invierno, tempranito...unos cafés al sol de una mesita de bar perdida en el barullo del centro, y un par de amigas que se cuentan sus vidas, que hace un tiempo que apenas se saludan en un fugaz cruce por las calles de la ciudad.
Una tarde entrañable perdida, al igual que la mesita, entre todo el barullo de días del año..
No hay nada que buscar...
¿?
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